jueves, 17 de febrero de 2011

A modo de paréntesis

" (Éstas son las preguntas que le dan vueltas en la cabeza a Teresa desde la infancia. Y es que las preguntas verdaderamente serias son aquellas que pueden ser formuladas hasta por un niño. Sólo las preguntas más ingenuas son verdaderamente serias. Son preguntas que no tienen respuesta. Una pregunta que no tiene respuesta es una barrera que no puede atravesarse. Dicho de otro modo: precisamente las preguntas que no tienen respuesta son las que determinan las posibilidades del ser humano, son las que trazan las fronteras de la existencia del hombre.) "
La insoportable levedad del ser

domingo, 13 de febrero de 2011

A veces parece como si el umbral del sueño no fuera más que un vómito de conciencia. La peor de las contradicciones es que el sueño es asombrosamente bonito, sino seriamos capaz de olvidarlo a pesar del dolor que nos produce, en directo y en recuerdo. Si la capacidad que tiene nuestro subconsciente de vomitar en sueños no fuera un fenómeno alucinante y fantasioso, se podría olvidar todo aquello aterrador que en ellos se vive. Precisamente por ser un vómito no es posible evitar su recuerdo; ese desagradable y agrio sabor tras expulsarse las vísceras permanece.

Al vómito le precede, en la mayoría de las ocasiones, la náusea. Sí, esa aún más desagradable sensación en la que uno anticipa el momento y guarda dentro de si toda la mierda que no quiere dejar ir, por razones x o y. Al fin y al cabo, es un paso lógico si uno se dicta por la razón. Uno cree que se trata de una necesidad de satisfacción con su propia vida, no obstante no es más que la máxima expresión del conformismo y de un miedo prácticamente absurdo. Incluso puede llegar el día en que tras tanto aguantar ese cúmulo de mierda uno olvida su presencia y deja de sentir náuseas. Pero la náusea no es más que el síntoma, el vómito es la enfermedad latente. Si se da ese caso, un día te pones el pijama, te tapas o no con sábana y manta, y hagas lo que hagas te levantas desnudo. Te desatas de ese traje horrible que suavemente te ha ido poniendo las manos del tiempo, y te das cuenta de que has vomitado sin haber sentido náusea alguna. Nada es invisible al sueño. Llega, devora y uno despierta de él desprovisto de todo cuanto le era conocido o de toda protección que había creado para dejar de conocer. Al fin y al cabo, no decidimos que queremos conocer, sino que aquello que conocemos decide que así debe ser.

El sueño es fantástico precisamente porque hace falta vomitar para poder volver a digerir con facilidad. La vida que se vive, la náusea, es desagradable porque retiene. Pero una vez el hombre tiene la fuerza para desprenderse de aquello que realmente le oprime y comprende la belleza de lo inolvidable del sueño empieza a ser capaz de crear satisfactoriamente aquello que anhela.

miércoles, 2 de febrero de 2011

... hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme. "

martes, 1 de febrero de 2011

"Enamórate de tu existencia."

KEROUAC, Jean-Louis Jack


Sí, ya basta de toda queja y disgusto.

Olvidemos lo racional y empecemos a amarnos un poco a nosotros mismos. Amor de verdad, no de papel o de palabra o de ceniza. No somos más que un cúmulo de lamentos victimistas (por desgracia, debo incluirme entre ellos) que sólo esconden -muy mal, de hecho- egocentrismo. Desnudémonos de este.

lunes, 31 de enero de 2011

Hola,

¡¿Cuánto cuesta darse cuenta?!

La palabra es una marea que se desgasta y vuelve con toda la mierda que recoje por el camino. Divina mierda.

Y el boligrafo no sangra más de esa mierda por apretar más fuerte contra el papel.

Eso, a estas alturas, lo doy por hecho.

Quizás sería mejor dejarlo volar.

TRAINSPOTTING

"Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera. Elige una familia. Elige un televisor grande que te cagas. Elige lavadoras, coches, equipos de compact disc y abrelatas eléctricos. Elige buena salud, colesterol bajo y seguro dental. Elige hipoteca a interés fijo. Elige un piso piloto. Elige a tus amigos. Elige ropa deportiva y maletas a juego. Elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de putos tejidos. Elige bricolaje y preguntarte quién coño eres los domingos por la mañana. Elige sentarte en el sofá a ver teleconcursos que embotan la mente y aplastan el espíritu mientras llenas tu boca de puta comida basura. Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote encima en un asilo miserable, siendo una carga para los niñatos egoístas y hechos polvo que has engendrado para reemplazarte. Elige tu futuro. Elige la vida… ¿pero por qué iba yo a querer hacer algo así? Yo elegí no elegir la vida: elegí otra cosa. ¿Y las razones? No hay razones. ¿Quién necesita razones cuando tienes heroína?"